Soy Esther Cohen, psicóloga especializada en infancia y adolescencia. Trabajo con familias que buscan entender a sus hijos sin prisa, sin recetas, y con mucha ternura.
Llegué a la psicología por curiosidad, pero me quedé por ternura. Hace más de doce años que escucho a niños y adolescentes, y a los adultos que los acompañan. Creo que cada familia tiene un lenguaje propio, y que mi trabajo empieza por aprenderlo.
En consulta mezclo juego, dibujo, palabra y silencio. No hago diagnósticos de etiqueta: hago preguntas. Me importa que salgan sintiéndose vistos, no evaluados.
Escribí este cuento después de escuchar, en consulta, a decenas de niños explicar con sus propias palabras qué pasa por dentro cuando algo les asusta. Es un libro pensado para leer en familia: a los niños les habla de sus emociones; a los adultos, les recuerda cómo escuchar.
"Mateo aprendió que los miedos, cuando los miras de frente, se hacen pequeñitos — casi del tamaño de un grillo."
Ocho escenas del cuento listas para imprimir. Incluye dos páginas libres para inventar tus propios personajes.
Una meditación guiada con la voz de Esther, para leer el cuento despacio antes de dormir. Con música suave de fondo.
Un pequeño teatro de sombras para representar las escenas clave del cuento. Ideal para tardes lluviosas.
Una pequeña guía con preguntas abiertas por edad, y cómo acompañar si el cuento despierta miedos o recuerdos en tu hijo.
24 tarjetas para jugar en familia. Cada par nombra una emoción del cuento — cuando encuentres una, cuéntanos cuándo la sentiste tú.
Un pequeño capítulo extra que solo leen quienes tienen el libro. Introduce el código en el baúl de arriba para desbloquearlo.
La primera llamada es de 15 minutos, gratuita, y sirve para que me cuentes lo que pasa y veamos juntas si tiene sentido empezar un proceso.
50 minutos para niños y adolescentes; 75 minutos para sesiones familiares. Con niños pequeños solemos hacer cortes con juego y movimiento.
Sí, trabajo con los principales seguros del país y puedo emitir factura. Escríbeme para confirmar tu cobertura.
La primera sesión suele ser solo con las personas cuidadoras, para entender el contexto. A partir de la segunda conozco al niño o niña en un espacio de juego.
Depende. Algunos procesos se resuelven en 6-8 sesiones; otros requieren más tiempo. Lo conversamos juntas después de las primeras citas.